La voluntad de David Fernández triunfa en Blanca

El ceheginero obtiene una oreja de cada uno de sus antagonistas y abre la segunda puerta grande del ciclo. Curro Durán, que sustituía a Juan Viriato, da una vuelta al ruedo y el becerrista Andreo Sánchez debuta en público paseando los máximos trofeos
Antonio José Candel

La memoria blanqueña, hoy sí, cumplió y honró con un minuto de silencio a Iván Fandiño y a Sebastián Palomo Linares. Luego, los novillos de El Cortijillo y los Hermanos Lozano –otra de las notorias alteraciones del cartel— cumplieron a medias y solo la voluntad de los espadas pudo solventar las carencias de los utreros en la segunda de abono en la portátil blanqueña.

El novillero de Cehegín David Fernández lidió en primer lugar un negro mulato listón que salió muy frio de chiqueros, algo propio del encaste. Fernández, que en principio encaraba esta temporada con el objetivo de doctorarse como matador de toros, brindó su faena a su peón de confianza Javier Rodríguez. La quietud y la firmeza de Fernández fueron los ingredientes fundamentales de un caldo que aliñó hilvanando buenos y sentidos muletazos. Con mucha fibra torera, embarcándolo con facilidad y empaque. El pinchazo antes de dejar la estocada entera no fue impedimento para que el torero paseara su primer trofeo.

El segundo de su lote fue un novillo con un comportamiento de lo más extraño. Un novillo que, a pesar de recibir un fuerte puyazo, poco o nada sangró. Dormidito, barbeando tablas, sin fijeza y sin movilidad alguna, este ‘Califa’ pudo ejercer una casi nula potestad de bravura en la muleta segura de David. El esfuerzo del espada bien mereció su segundo trofeo.

Curro Durán, que sustituía sorpresivamente a Juan Viriato, solo pudo adjudicarse una vuelta al ruedo tras despachar al segundo de la tarde, un castaño que salía de los muletazos de su matador muy desentendido. Pero ahí residía el intríngulis de su labor: cuando el novillo venía cosido a la franela, tapándole muy en corto el viaje, la embestida era otra. Por el izquierdo, no tenía un pase. El mal uso de los aceros venció cualquier opción de triunfo.

Ante el que cerraba el festejo, ‘Artillero’ de nombre, Durán tuvo que adaptar la faena a las limitaciones de su oponente que, protestado durante gran parte de la lidia, pudo ver el moquero verde. Porfió el espada, pero otro sainete con los aceros silenció su labor.

El segundo murciano que actuaba este año en el serial blanqueño era el joven novillero de Lorca Andreo Sánchez, que debutaba en público como alumno de la Escuela Taurina ‘Ciudad del Sol’. De rodillas y con una desmedida voluntad, Sánchez tiró del aquerenciado ejemplar de El Pocico para firmar algunos naturales de mucho sabor. La algarabía blanqueña lo aupó hasta conseguir los máximos trofeos.

- Ficha del festejo:

Plaza de toros portátil de Blanca. Segunda de feria. Dos tercios de entrada. Dos novillos de El Cortijillo (1º y 2º) y dos de Lozano Hermanos (4º y 5º), de escasa raza; y un añojo de El Pocico (3º).
  • David Fernández: oreja y oreja.
  • Curro Durán: vuelta al ruedo tras aviso y silencio tras dos avisos.
  • Y el becerrista Andreo Sánchez: dos orejas y rabo.

En Crónicas

Comentarios:

Todavía no hay cometarios, sea el primero en comentar...

* Campos obligatorios
Texto...
Utilizamos cookies para mejorar la navegación en el sitio. Más información Aceptar