Paco Ureña se entrega sin fisura a Bilbao

El torero de Lorca pasea un trofeo del único astado de Victorino Martín que pudo lidiar en el quinto episodio de las Corridas Generales de Bilbao
Antonio José Candel / Foto: @UrenaOficial

El quinto episodio de las Corridas Generales de Bilbao se sumergió entre la escasa fortaleza demostrada por los toros de Victorino Martín. Un sobrero, con el hierro de Salvador Domecq, remendó sin éxito una tarde en la que la terna se sobrepuso a sus oponentes.

Diego Urdiales logró tomarle el pulso y la medida a un toro de los que ya no se le ven a Victorino Martín: una auténtica alimaña. La lidia añeja del riojano y la certera estocada solventaron la arriesgada papeleta.

Urdiales pudo pasear su décima oreja en el coso de Vista Alegre después de lidiar a ‘Botijero’ en cuarto lugar. La faena, de muchos quilates, tuvo como seña dominante el temple y la torería del espada de Arnedo. Y es que la inspiración de los artistas y una faena muy sentida pueden ser ingredientes de triunfo. Mató de estocada contraria después de dejar un pinchazo bajo.

Manuel Escribano se encontró en el segundo capítulo de la tarde con ‘Escribá’, un Albaserrada que embistió con clase y dulzura, pero al que le faltó viveza y transmisión. Dejó solo algunos muletazos templados por el buen pitón izquierdo, del que no supo exprimir todas sus virtudes.

El torero de Gerena, que vivió un auténtico momento de apuro en el tercer par que colocó por los adentros, volvió a sortear un toro con grandes opciones. Noble y con fijeza, de profundidad caótica y ritmo trepidante (también de fuerzas justas). ‘Mecatero’ se desplazó templado en el engaño de Escribano. El de Victorino necesitaba la distancia justa. Un toro enclasado al que sometió con pulso y temple para después torearlo al natural. Ahora sí, una buena estocada ratificó el premio.

Paco Ureña, sin probaturas, toreó de salida a la verónica a ‘Mohíno’. Quebrándose con él. Alargándole los brazos con suavidad hasta que cantó su escasa fortaleza. El Victorino acudió con buen aire a la franela del torero lorquino pero siguió demandando esa pizca de fuerza. Ureñan supo conjugar sus virtudes y sus debilidades para cimentar una faena encajada y de un planteamiento perfecto. Y como colofón un soberano volapié. La importancia de la suerte suprema y Paco Ureña ha vuelto a su senda. Oreja.

Cerró la tarde Paco Ureña apostando por el sexto bis, un toro serio y vacío de poder con el hierro de Salvador Domecq. Fue un toro que embistió en el capote de Ureña con las manos por delante y que de esta forma impidió el lucimiento del torero. Brindó al público, conocedor de sus opciones de puerta grande. Lo citó de lejos en la primera tanda, pero la brusca y desclasada embestida del toro deslució la decisión de Ureña. Lo intentó sin reservas, colocado para solventar el toreo, pero el colorado Domecq dijo que nones. Sin dar un paso atrás, el matador de Lorca expuso todo de su parte antes de fallar con los aceros.

- Ficha del festejo:

Plaza de toros de Vista Alegre. Quinta de las Corridas Generales de Bilbao. Media entrada. Toros de Victorino Martín y un 6º (bis) de Salvador Domecq.
  • Diego Urdiales: palmas y oreja tras aviso.
  • Manuel Escribano: ovación tras aviso y oreja con fuerte petición de la segunda.
  • Paco Ureña: oreja y silencio.
1450_DH76dRnWAAE4n4-

En Crónicas

Comentarios:

Todavía no hay cometarios, sea el primero en comentar...

* Campos obligatorios
Texto...
Utilizamos cookies para mejorar la navegación en el sitio. Más información Aceptar