Oreja a la incontestable verdad de Ureña

El diestro de Lorca consigue pasear un apéndice de mucho peso tras una tarde de toreo caro en Las Ventas. La espada, en su primero, le restó la oreja que hubiera supuesto la llave de la puerta grande
Antonio José Candel / Fotos: Las Ventas

La tarde del patrón en Madrid fue la escogida por la afición madrileña para defender una real y pronta repercusión de la bajada del IVA cultural en las entradas a los toros. Es decir, que ese 10% del IVA no se enquiste en las arcas de los empresarios, sino que sea un reconocimiento para el que paga y, por lo tanto, para el que mantiene la fiesta. ¿Se les escuchará? Ojalá.

Luego, en el ruedo, se cubrió el primer lleno de la feria. Cerca de veintidos mil madrileños, señora Carmena. Un lleno que aguardaba el primer paseíllo de los tres que Paco Ureña trenzará en este serial de San Isidro.

Y lo hacía junto a David Fandila ‘El Fandi’, silencio en ambos, y Alberto López Simón, silencio y palmas de despedida tras aviso.

No es un secreto el vibrante y apasionado idilio que mantiene Paco Ureña con la Monumental de Las Ventas. El público madrileño descorchó pronto ese romance papal durante el vistoso saludo capotero a ‘Cuba II’, un gran toro de Puerto de San Lorenzo que Ureña –de blanco y oro impoluto— brindó al público. El cornúpeta solo tuvo un pero: la falta de fuerza. Ureña, con esa verdad tan suya y que contagia las más grandes emociones que el toreo nos puede ofrecer, consiguió ligar muletazos de mano baja. Naturales con mucha torería, aunque algunos anhelaban su figura erguida. Desafiante y mirando al tendido, lo meció con suavidad en las muñecas. Una suavidad a la que no le acompañó la eficacia con la espada: erró con la espada. Un aviso y Ureña tuvo que conformarse, una vez más, con el calor del público. ¡Una oreja perdida que, a la postre, echaría el cerrojazo a la calle Alcalá!

Ante ‘Malvarrosa’, un negro zancudo herrado con el número 68, el diestro de Lorca volvió a dibujar despaciosas verónicas. El planteamiento de la faena ante el del Puerto pasaba por una apuesta comprometida de Ureña. El burel embistió por encima del palillo, aunque obediente y con celo. Lo metió en el canasto. Una faena ilusionante, de más aplomo y más peso artístico que la anterior. Su paciencia se mantuvo intacta hasta que en el último tramo los tendidos se rindieron al toreo templadísimo y de quilates del lorquino. Un final que estuvo marcado por ajustadas manoletinas y el episodio del miedo: estoconazo del que salió prendido con una feísima voltereta. Daba igual. La obra estaba acabada y el mar blanco madrileño, hoy de nuevo Ureñista, inundaba los tendidos de la Monumental. Oreja de mucho peso.

- Ficha del festejo:

Plaza de Toros Monumental de Las Ventas. Octava de la feria de San Isidro. Lleno en los tendidos. Toros de Puerto de San Lorenzo. Bien presentados.

El Fandi: silencio en ambos
Paco Ureña: saludos tras aviso y oreja.
López Simón: silencio tras aviso y palmas de despedida tras aviso.

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En Crónicas

Comentarios:

#1 Alfonso: Disfrutamos la tarde en la plaza y el murmullo en los tendidos sobre Paco es increíble. conseguirá esa puerta grande. Merece ese triunfo.

El 16-05-2018

#2 Francisco: pero que gran torero tiene lorca

El 16-05-2018

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