Faltó resina: silenciado Rafaelillo en la primera de la feria de Pentecostés de Nimes

‘Rafaelillo’, Thomas Dufau y Juan Leal han lidiado una corrida de Partido de Resina, que regresaba al coso galo tras 15 años de ausencia, para inaugurar la feria de Pentecostés de Nimes
Antonio José Candel

Quince años han pasado desde que la ganadería de Partido de Resina pisara por última vez el Coliseo de Nimes. Hoy, los toros guapos del campo bravo español regresaban para inaugurar el ciclo francés compuesto por cinco corridas de toros, una novillada picada, un festejo de rejones y una corrida camarguesa.

El diestro murciano Rafael Rubio ‘Rafaelillo’, y los franceses Thomas Dufau y Juan Leal han sido los encargados de lidiar una corrida que no ha mantenido el juego deseado y que con mucha expectación aguardaba el público galo.

‘Rafaelillo’ rompía el barbecho de la divisa azul celeste y blanca en Nimes con ‘Majorico’, un toro cuyo comportamiento durante la lidia hizo imposible la ligazón y el lucimiento. Embestidas a media altura y desclasadas ante las que el torero murciano solo pudo mostrar sus virtudes de diestro cabal y poderoso. Ante su segundo, el cuarto de la corrida, ‘Rafaelillo’ tuvo que aplicar una medicina casi idéntica. Tras el recibo de rodillas, el diestro volvió a entregarse en otro ejemplo de lealtad y compromiso con el vestido de luces.

Juan Leal –que también enfrentaba este compromiso con el matiz del regreso al coliseo, en este caso después de cuatro temporadas— pudo reivindicarse y cortó una oreja de mucho peso ante el sexto del festejo. Thomas Dufau dio una vuelta al anillo después de que arrastraran al toro de Partido de Resina que saltó a la arena en el segundo capítulo, un ejemplar que tuvo nobleza y que se dejó en la muleta del diestro francés.

- Ficha del festejo:

Plaza de Toros de Nimes (Francia). Feria de Pentecostés. Entrada: Menos de media. Toros de Partido de Resina, bien presentados y de juego desigual. Rafaelillo, silencio tras aviso y silencio tras aviso; Thomas Dufau, vuelta al ruedo tras aviso y silencio; Juan Leal, ovación y oreja.


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