El clasicismo de Curro y la serenidad de Fortes destacan en Cieza

El torero de Linares pudo acompañar a sus compañeros de cartel en la salida por la puerta grande pero el segundo toro de su lote, el peor de la buena corrida de El Ventorrillo, no le ofreció ninguna posibilidad. Fortes, que se inventó la faena ente su primero, firmó el trasteo de más calado artístico del festejo
Antonio José Candel / Fotos: Paco Sastre.

Curro Díaz no defrauda. Su empaque, su clasicismo. Su elegancia suprema y, sobre todo, su brutal conocimiento posibilitó que ‘Nauseabundo’, su primer antagonista, se luciera en la muleta del torero de Linares. El toro bonachón, pero sin codicia ni entrega, tuvo que rendirse en la muleta hipnotizadora de Curro, que tuvo como punto álgido dos tandas de enorme sentimiento por el pitón derecho. Mató de estocada y se le otorgó la primera oreja de la tarde.

Con más entrega que clase acudió ‘Jaquetón’ al picador, que aguantó bien el envite. El de la divisa verde y blanca – tan manejable y noble como brusco— salía desentendido del engaño de Curro, que brindó su faena a Miriam Guardiola, Consejera de Turismo y Cultura en el gobierno del presidente regional Fernando López Miras. Los desabridos ataques de su antagonista no ofrecieron faena posible y el diestro tuvo que resumir. Se le atragantaron los aceros y sonó un aviso.
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A punto estuvo de ser arrollado Saúl Jiménez Fortes en el primer lance a pies juntos que le imprimió a ‘Infame’, que le apretó de salida pero al que el torero malagueño supo ganarle los terrenos hasta culminar el saludo desde el mismo centro del anillo. Marcó querencia de salida y no le picaron apenas. La disposición de Fortes, clara desde este primer momento, no menguó a lo largo de la faena. Pies juntos y muleta por delante, el concepto de torero renovado de Fortes –privilegio de pocos— caló pronto en La Deseada mientras embarcaba al toro en muletazos templados, tapándole los defectos y las querencias. Todo estaba hecho. “Date prisa Fortes, que tienes las dos orejas”, susurraban tras de mí. Y así era. El diestro quiso exprimir tanto al de El Ventorillo que nada le ayudó en la suerte suprema. Tras varios pinchazos; la estocada. Tras algún descabello, el aviso y el cariño del púbico.

Exquisito fue el gesto de Fortes con su picador. Le pidió paciencia antes del segundo encuentro, que aguantara al arranque del burel en su sitio. Sin invadir terrenos ajenos. Seguramente fue un gesto invisible a ojos de muchos, pero es de agradecer esa intención de conservar los cánones de cada tercio. Luego, la faena se tradujo en un trasteo insípido al principio, congruente con la sosería del toro. Pero la serenidad y el aplomo del diestro contagian. Y su dulcificado temperamento también. Mediada la faena le buscó las vueltas y fue entonces cuando surgieron suaves muletazos, muy templados. O tanto como lo permitía el desclasado animal. Acertó con la tizona y paseó las dos orejas.
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Luis David Adame, que sorteó el mejor lote de la tarde, se lució en un quite variado antes de cambiar los trastos para enfrentarse a su primer cornúpeta. Poco más se supo de él en este capítulo. El tranco, la suavidad, la nobleza y el temple de ‘Acreedor’ no encontraron en el mejicano los designios para destapar su gran condición. El toro –siempre fijo, obedeciendo a toques y de acometividad emocionante— casi se va con las orejas puestas al desolladero. Unos trofeos que intentó aguantar el usía, aunque, por la presión festivalera de La Deseada, fue concedida en el último suspiro. Premio exagerado.

De imponente lámina fue el séptimo de la tarde, el de más envergadura del encierro del hierro toledano. ‘Chorlito’ metió la testa abajo y empujó en la primera vara. Manuel José Bernal midió la segunda. Y el público lo agradeció. Bien. El castaño, que apretó también en banderillas, embistió con clase y dulzura en la muleta de Adame. Desdibujado y dubitativo, le costó llegar al acople. Lo que hace lo vende bien y eso gana enteros ante los ojos feriales. Muestra de este nerviosismo fue el intento fallido de culminar con las manoletinas. En su lugar, montó la espada y mató de estocada baja.
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Samuel Rodríguez volvía a vestirse de luces, volvía a su plaza, después de aquel 24 de agosto de 2013, día de su debut con los del castoreño. 5 años de banquillo que, como es natural, destaparon la situación delicada del que sueña con ser torero. ¡Qué difícil es esto! ¡Qué distantes están los sueños de la realidad! Pero Samuel quiere intentarlo y eso le honra. Porfió con el primero de su lote, un novillo nobletón y con largura en la embestida de Sonia González. Brindó al cielo. Junto a la montera; una rosa y las zapatillas. Descalzo y rodillas en tierra comenzó una faena cuyos matices más toreros surgieron por el pitón derecho de ‘Olegario’. Florecieron también notables naturales. El utrerito se estregaba sin peros y Samuel no se cansaba de someterlo en su franela. La estocada, que parecía que rebotaba, prendió en las carnes del novillo. Dos orejas y pañuelo azul.

Sonó la música para el torero ciezano, hoy a las órdenes de Samuel Rodríguez, Antonio Cama. Y es que Murcia, si de algo puede presumir, es de tener también grandes toreros de plata. Pascual Mellinas, José Mora, Antonio Cama, ‘El Charra’... Me dejo a alguno, lo sé. Perdonadme. Ojalá lleguen las oportunidades. ‘Debutador’ se dejó en banderillas a pesar de una desordenada lidia y Cama y Fernando Sánchez pudieron saludar la ovación desde el tercio. La docilidad fue otra vez la nota dominante del antagonista de Samuel. Intentó reunir las embestidas, pero el novillo se paraba. La discontinuidad del trasteo impidió que aquello alcanzara cotas de rotundidad. La espada le jugó una mala pasada y se demoró en cerrar el festejo.
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- Ficha del festejo:

Plaza de Toros ‘La Deseada’. Cieza, 24 de agosto de 2018. 1/3 de entrada. Toros de El Ventorrillo y novillos de Sonia González.

Curro Díaz, de rosa palo y oro: oreja y ovación con saludos tras aviso.
Jiménez Fortes, de champán y oro: ovación con saludos tras aviso y dos orejas.
Luis David Adame, de grana y oro: oreja y oreja.

Y el novillero Samuel Rodríguez, de nazareno y oro: dos orejas y silencio tras aviso.

- Incidencias: Al primer novillo, lidiado en cuarto lugar, se le dio la vuelta al ruedo. Saludaron tras parear al octavo Antonio Cama y Fernando Sánchez. Curro Díaz entró a la enfermería tras matar al segundo de su lote por un traumatismo en su mano derecha.

En Crónicas

Comentarios:

#1 Anónimo: Menuda dimension de Jiménez Fortes. que torerazo. una pena la escasa entrada

El 24-08-2018

#2 Rubén: genial fortes. y a la altura Samuel aunque bajaron mucho los novillos que fueron extraordinarios

El 25-08-2018

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